jueves, 24 de abril de 2014

Formentera: la isla perfecta para relajarse

¿Os he dicho ya que viajar es otro de mis caprichos? Me encanta visitar sitios nuevos: grandes ciudades, zonas costeras, pequeños pueblecitos, etc. Cada año intento visitar alguna ciudad fuera de España durante un puente o fin de semana y, en verano, me voy durante una semana a la playa.

Hoy os quiero enseñar cuál fue mi último destino playero, una verdadera maravilla: Formentera.
En primer lugar, para llegar allí es necesario volar a Ibiza y, posteriormente, coger un ferry a Formentera. Yo volé desde Madrid con Iberia y utilicé Formentera Direct para llegar hasta mi destino porque al reservar el hotel me enviaron un código de promoción para esta empresa, aunque podéis buscar en Internet porque hay varias.

Puerto de Ibiza

Respecto al alojamiento, en un principio realicé la reserva en Insotel Club Maryland pero, al llegar allí, nos dijeron que estaba lleno y que nos trasladaban, sin ningún coste, a otro hotel cercano de la misma cadena y de categoría superior. El problema fue que, en vez de meternos directamente en el nuevo hotel, nos mandaron a una especie de hostal cercano que también pertenecía al mismo complejo. Como no nos gustó nada la idea, y tras consultar en Internet dónde nos habían metido realmente, fuimos a quejarnos a la recepción y conseguimos que, al final, nos asignaran una habitación en el Insotel Formentera Playa. La verdad es que no tuvimos ninguna queja del hotel durante nuestra estancia: nos gustó la comida y era muy variada, estaba a pie de playa y ofrecía servicios gratuitos como Internet o el alquiler de bicicletas. Una pena que no hubiera comenzado todo bien desde el principio porque ya nos quedamos con mal sabor de boca.

Respecto a la isla, aunque es pequeña tiene muchas cosas que ver y zonas preciosas para visitar. Nosotros decidimos alojarnos en la zona de Playa de Migjorn porque era la más céntrica para poder movernos luego a otros sitios. Estas son las vistas que teníamos desde la habitación, desde luego, un verdadero lujo. Como podéis ver, se trata de una isla bastante natural en la que no hay grandes desarrollos urbanísticos.

Playa de Migjorn

Normalmente, íbamos a la playa que estaba a lado del hotel pero un día alquilamos una moto y visitamos otras zonas. La verdad es que la isla está llena de motoristas y es una manera perfecta de poder moverse. Como las distancias no son demasiado largas, con una de poca cilindrada es suficiente y se pueden alquilar por 25 € al día.

Playa de Migjorn

El día que alquilamos la moto madrugamos mucho y fuimos hasta la zona de Illetes, en el noroeste de la isla. Habíamos leído que era un sitio precioso y que merecía la pena visitarlo. Como podéis ver en la foto, una descripción que no dista para nada de la realidad. 

Illetes

Para llegar hasta allí, los coches y las motos tienen que pagar un peaje de 4 € y 2 € respectivamente; en el caso de las bicicletas, es gratuito. Tras pasar allí la mañana, volvimos al hotel a comer y decidimos que por la tarde visitaríamos la isla de este a oeste.

Primero fuimos hasta el Faro de la Mola y vimos el espectacular paisaje. Al volver, paramos en Pilar de la Mola, donde nos tomamos un café y visitamos el mercadillo artesanal.

Para terminar nuestro día en motocicleta, condujimos hasta el oeste y paramos en Cala Saona, donde nos tumbamos un ratito en la playa y, finalmente, llegamos hasta el faro de Barbaria. A algunos os sonará porque se rodaron escenas de Lucía y el Sexo en este lugar. Hay un agujero (que también sale en la película de Medem) por el que se puede bajar mediante unas escaleras y que lleva a una gruta. Tras andar unos 40 metros se llega a una «ventana» a un acantilado que ofrece unas vistas magníficas del mar. La verdad que el sitio perfecto para ver atardecer antes de terminar nuestra ruta en moto.

Faro de Barbaria

Como podéis ver, es una isla que me encantó y a la que espero volver en un futuro cercano. Es muy tranquila y, por tanto, perfecta para relajarse durante unos días. Además, dista mucho de otros lugares demasiado «urbanizados» y llenos de bloques de cemento. Aquí parece que se están esforzando por proteger el medio ambiente y, de momento, lo están consiguiendo. ¡Espero que siga siendo así! ;)

2 comentarios:

  1. Hola! soy quedateenminube, he querido ser seguidora pero no lo he visto...
    No lo conozco y ya tengo ganas!
    Besos,

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  2. Es un lugar precioso, la verdad. No me importaría volver allí año tras año porque vuelves a casa con las pilas bien cargadas :)

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